¡Hola! 
Me llamo Tula y tengo unos 11 añitos. Cuando era solo una cachorrita, una familia me adoptó desde la protectora… pero con el tiempo me devolvieron.
No entendí muy bien por qué, pero la vida siguió, y ahora soy la veterana del refugio.

Las chicas de aquí me cuidan muchísimo y siempre me dicen que soy un amor ❤️.
Y es que me encanta dar mimos, jugar, pasear y disfrutar de cada caricia.
Soy una perrita alegre, cariñosa y divertida, y además me llevo genial con otros perros.

Solo me falta una cosa para ser completamente feliz: un hogar para siempre, donde pueda pasar mis años más tranquilos rodeada de amor.
Porque, aunque aquí me quieren mucho, ninguna abuelita debería pasar sus últimos años en una protectora