Hola, soy Piña
Tengo 2 años y soy una perrita joven, alegre y con mucha personalidad. Al principio puedo parecer un poco nerviosa, pero solo necesito un poco de paciencia y cariño para sentirme segura. Cuando me relajo, saco mi lado más tierno y divertido.
Me gusta sentirme tranquila, por eso me llevo mejor con perritos calmados que respeten mi espacio. Con las personas soy cariñosa, aunque necesito un poquito de tiempo para confiar. Cuando lo hago, te prometo que seré tu mejor amiga y tu compañera de aventuras.
Estoy buscando una familia que tenga experiencia, que me dedique tiempo y me regale un hogar estable. Me encanta salir a pasear, correr y disfrutar del aire libre. Si tienes un lugar donde pueda jugar y un corazón lleno de amor, ¡estoy lista para conocerte! 
Hola… soy Kari. Tengo solo dos añitos, pero mi corazón es tan grande que a veces parece que se me va a salir del pecho. Soy una perrita muy buena, muy dulce y muy dócil. Me llevo bien con todos los perros y cada paseo para mí es como una pequeña aventura: huelo todo, muevo la cola sin parar y disfruto cada segundo como si fuera el mejor día del mundo.
Me encantan los mimos… muchísimo. Cuando veo una mano acercarse, me acerco despacito esperando una caricia que me haga sentir acompañada. Nunca pido gran cosa… solo amor.
En la protectora me cuidan con cariño, pero aun así me siento triste. A veces me quedo quieta, mirando a la gente entrar y salir, soñando con que algún día alguien venga por mí. No tengo una familia que me abrace al final del día, ni un sofá donde dormir sintiéndome segura. Y eso me duele un poquito.
Yo solo sueño con un hogar donde me quieran de verdad. Una familia a la que darle todo el amor que guardo dentro, que es mucho… muchísimo.
Prometo portarme bien. Prometo quererte más de lo que imaginas.
¿Me dejas entrar en tu vida? 🐾💛

Hola… yo soy Cleo.
Dicen que tengo solo dos añitos, pero ya he vivido cosas que no entendí del todo. Un día tenía una familia, un hogar, mis rutinas… y al siguiente estaba aquí, en la protectora. No hice nada malo; simplemente me dejaron. Al principio me sentí muy triste y confundida. No sabía por qué mi mundo había cambiado de repente.
A veces todavía me cuesta confiar, pero si miras bien, verás que sigo siendo una perrita buena, noble y muy dulce. Me encantan los humanos, solo necesito que me den un poquito de tiempo y cariño para sentirme segura otra vez.
Me llevo bien con otros perritos y sueño con encontrar a esa familia que me quiera de verdad, que me abrace fuerte y nunca vuelva a dejarme atrás.
Yo prometo dar todo mi amor a quien me dé esa segunda oportunidad. ¿Serás tú?

Hola, soy Bruixa
Dicen que hay seres que pasan desapercibidos a los ojos del mundo, pero no al mío.
Yo, que camino entre sombras y susurros antiguos, he visto su luz.
Esta pequeña criatura, de apenas cuatro inviernos y cuerpo menudo, lleva en el pecho un corazón más grande que cualquier hechizo que pudiera conjurar. Es tranquila como una noche sin viento y dulce como las hierbas que dejo secar junto al fuego.
Muchos no la ven… pero yo sí.
Veo su bondad, su calma, su amor sin condiciones.
Solo necesita que alguien, con ojos verdaderos y alma despierta, la vea tal como es:
una pequeña magia esperando su oportunidad.

¡Hola!
Me llamo Tula y tengo unos 11 añitos. Cuando era solo una cachorrita, una familia me adoptó desde la protectora… pero con el tiempo me devolvieron.
No entendí muy bien por qué, pero la vida siguió, y ahora soy la veterana del refugio.
Las chicas de aquí me cuidan muchísimo y siempre me dicen que soy un amor ❤️.
Y es que me encanta dar mimos, jugar, pasear y disfrutar de cada caricia.
Soy una perrita alegre, cariñosa y divertida, y además me llevo genial con otros perros.
Solo me falta una cosa para ser completamente feliz: un hogar para siempre, donde pueda pasar mis años más tranquilos rodeada de amor.
Porque, aunque aquí me quieren mucho, ninguna abuelita debería pasar sus últimos años en una protectora
